Viajes

Aprendiendo en casa ajena otra cultura

Puedes estar haciendo una especialización en el área profesional, buscando nuevas oportunidades, alimentando tu alma con nuevas experiencias, quien sabe, queriendo buscar aventuras nuevas o simplemente, salir de tu zona de confort.

Este último fue nuestro caso, sumergirnos en la aventura de conocer otro país que, por añadidura traería aprender otro idioma. Parecía ser la mejor decisión que habíamos tomado, aunque en el camino fuimos sacando nuestras propias conclusiones.

Llegamos en pleno verano canadiense, humedad, colores y gente alegre. Veníamos con un plan estructurado para sacar el máximo provecho durante nuestra estadía. Buscar tendencias, aprender idiomas, practicar nuevos deportes, también ponernos a prueba.

Llegamos al departamento de Felipe, nuestro hijo/hermano, un tres y medio como le llaman aquí; un cuarto, un baño y living comedor, compartimos habitación para economizar gastos, pero ¿cómo nos sentimos de la puerta hacia afuera? Queremos decir a nivel cultural. A continuación, te contamos los pros y contras al sumergirnos en la cultura norteamericana.

Enfrentarse a otra cultura

Cuando estás acostumbrada a un estilo de vida, te cierras a conocer otras formas o métodos tan buenos como los tuyos, entonces, la mente se cierra a recibir nuevas ideas. Por ejemplo, en Canadá es un hábito sacarse los zapatos para entrar a las casas, en Chile es poco usual. Salir a tomar el autobús, también es diferente, ya que debes conocer los horarios de tu parada más cercana, de lo contrario tendrás que esperar hasta 30 minutos y para en el invierno no te lo recomendamos.

La forma de comer también es distinta, la importancia que le dan al desayuno es fascinante, ya guardamos algunas ideas en la mente. Son ordenados, imagínense que respetan las luces de los semáforos para cruzar (no todos), pero si vemos a la gran mayoría esperando la luz verde. Hacen filas para subir al metro, están preocupados de no invadir tu metro cuadrado, es genial, nosotras hemos aprendido de ello.

Poder vivir en primera persona todas estas situaciones llega incluso a doler la cabeza, pues, rápidamente debes adaptar tus hábitos, de lo contrario, hasta una multa puedes tener. Si lo pensamos, no es tan terrible porque aprendes a vivir en sociedad, reconociendo que todos tenemos que respetar las mismas reglas.  

 

Estar lejos de tus familiares y amigos

Como madre, ya sabes que lo más importante es la familia, como hija, sientes ganas de salir y conocer gente, pero debes continuar viviendo tu vida lejos de casa. Reconocemos que muchas veces hubo días en los que nos cuestionamos todo, otras, donde extrañábamos la comida casera de la abuela. No hay más, debes enseñarle a tu mente y cuerpo a vivir de una nueva forma, solo que ahora puedes sacar provecho a la tecnología para llegar a tus cercanos, incluso para celebrar cumpleaños.

Aprendes a conocer tus capacidades.

Pasamos tiempo educándonos, aprendiendo y desarrollando técnicas para instruirnos en áreas profesionales, aquí te contamos sobre eso.  Cuando tuvimos la oportunidad de salir fuera del país juntas por un largo tiempo, analizamos lo siguiente: tu profesión no determina quién eres, usar la inteligencia es una oportunidad que todos tienen; puedes recorrer millones de lugares para conocer y huir de una rutina, pero si tu interior carece de claridad, vivirás un infierno mental; seguirás cometiendo errores, lo bueno es que vas adquiriendo sabiduría; aprendes a resolver los problemas en equipo a través del diálogo, de paso mejoras tu comunicación.  

Te haces más fuerte

A medida pasa el tiempo, experimentamos vivencias que en nuestro país nunca fueron traumáticas, por ejemplo, tener que dar una respuesta coherente ante una pregunta básica en un idioma diferente, fue tema, porque no podíamos responder red o yellow ante una pregunta ¿Do you want the shape squar or circle? Decirle a tu mente que debe pensar en inglés no es tarea fácil. Trabaja esa área antes de partir fuera de tu país, tómalo como un consejo ;).

Otra situación que nos hizo más fuerte es ser agradecidas. Sabíamos que no podíamos andar como Pedro por su casa, derrochando tiempo y dinero. En nuestro camino se cruzaron personas de México, Filipinas, Canadá, Vietnam, Brasil, Marruecos, Irán, podríamos seguir, pero queremos destacar que sus experiencias han enriquecido nuestra mente para ver las situaciones desde otro ámbito. Además, agradecemos por los errores que nos ayudaron a ganar sabiduría, nuestra pérdida de tiempo para lograr ser más organizadas, por último y no menos importante, la inversión del dinero. Vamos encontrando el equilibrio.

La mente es poderosa

Cuando a tu mente le envías señales de positivismo, cultivará y cosechará eso. Este trabajo es diario, no basta con intentarlo un día, por el contrario, lo intentas, lo intentas, lo intentas, hasta que lo consigues, es más, nos propusimos trabajar en ese objetivo para el 2020, también poner en práctica todos los conocimientos adquiridos en Partenarie.

Cuando sales a conocer otros estilos de vida, te involucras con la cultura sin querer queriendo, vale decir, te mezclas y pasas a ser un inmigrante más. En relación a la comida, el vestuario y el deporte, hemos descubierto nuevas alternativas, ya sea por las diferentes culturas existentes o bien, por el clima del país.

Yokoi Kenji, nos enseñó que, para aprender sobre culturas es fantástico ir a otras casas (países), porque es donde mejor nos comportamos. Es así, lo comprobamos. Hasta nos pone feliz saber que lo que para nosotras es normal para el resto no lo es. El cultivar la mente es riqueza. Por último, sepan que, muchas veces no estamos preparados para enfrentar cambios, pero para crecer los necesitamos.

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