La cultura ciclista en Concón. Amiga, date cuenta.

Hace tres meses vivo en Concón, ubicado en la V Región de mi país, Chile. Me roba el corazón vivir aquí, porque siento es un pueblo con un toque urbano, en relación a las comunas aledañas. Es el segundo pueblo donde he vivido. El primero fue Hornopirén, aunque su población es menor, cuentan con tiene ciclovía, no así Concón.

La cultura ciclista por la Av. Borgoño.

Foto en Av. Pedro de Valdivia, paralela a Av. Borgoño.

Pedalear por costa tiene su grado de dificultad, no tan solo por esas subidas donde tienes que sacar piernas, apretar músculo y bajar cambios. También, porque no tenemos ciclovía y la única ruta costera que une Concón y Viña, debemos compartirla entre camiones, autos, micros, motos y nosotras las ciclistas. Aunque tengo experiencia rodando, reconozco que he sentido miedo sobre todo por los micreros y las 4×4 que se creen dueños de la ruta.

Lo anterior, puede que no sea un problema para las chicas que hacen ruta pero, ¿qué pasa con nosotras las que ocupamos la bicicleta como medio de transporte, la que recibió una bicicleta para la navidad, la que post cuarentena descubrió este deporte, la novata que no tiene con quien pedalear? Por cierto, si tienes este último problema, te dejo invitada al grupo donde participo. Siempre van al cerro, en ocasiones el plan es hacer costa hacia Concón. Encuéntralas en Instagram aquí.

Disminuyan la velocidad, porfa.

Fui a retirar mi bicicleta del mecánico y tomé el transporte público, el mecánico vive en Reñaca y para llegar tomé la 303 esa se va por la costa. Pagué y escogí los primeros asientos para tener una mayor panorámica, aún no tenía una orientación completa de mi comuna.

El rollo es que había tramos muy estrechos por algunas partes de la ruta y la velocidad que tomó el chofer provocó una sensación de inseguridad, alto en adrenalina. No quiero sonar siútica ni exagerada, pero me había acostumbrado al transporte en Canadá. Aquí es otra cosa mariposa.

Por otro lado, he manejado el carro de mi mamá por esta ruta y como soy ciclista, después de ser peatón y antes de ser chofer, tengo un alto grado de consciencia hacia mis compedales. Siempre guardo 1,5mts. de distancia o más.

Por último, siempre que voy en bicicleta por Av. Borgoño, soy muy solidaria con los vehículos motorizados, no precisamente porque tengan la preferencia, sino porque realmente es un problema no tener ciclovía y un estrecho camino bidireccional, donde muchas veces he visto como los peatones tienen que hacer maniobras para caminar de manera segura.

Empecemos por nosotras.

Con todo esto que comparto, no quiero caer en culpar a un tercero de nuestros errores como ciclistas. Analizo nuestra cultura y sí, necesitamos mucha educación vial, también disposición. Por ejemplo, en mi caso, no tuve mayor consciencia hasta que comencé a montar la bicicleta al estilo urbano. Era de las que cruzaba por zonas inhabilitadas, no usaba casco porque no quería que mi pelo se desordenara. Imagínate que aprendí a esperar la luz verde de los semáforos para cruzar en Canadá, porque si me veía un policía cruzando con luz roja era multa segura. Como siempre, pareciera que en casa ajena aprendemos más.

No más ciclistas muertos.

Últimamente se han dado muchas protestas en la capital en relación a la gran cantidad de ciclistas muertos por culpa de choferes con exceso de velocidad, entre otras causales. Me encantaría que visibilizáramos más cultura cívica o conciencia vial. De todas maneras, he leído algunas noticias que aseguran más personas usan la bicicleta como medio de transporte, esto es parece genial, sobre todo por la pandemia. Tanto así que ha subido la demanda, por ende, los precios, pero eso es otro tema.

Entonces, si estamos logrando estos avances en la capital, creo que Concón también puede unirse. Podemos evitar cosas tan sencillas como, por ejemplo, portar audífonos en la ruta; sobre todo esos que te cubren la oreja por completo, al hacerlo, automáticamente estarás más preocupado de tus maniobras. Usar casco, hay un sinfín de estilos ahora, podemos andar protegidas y vernos fashion al mismo tiempo.

Te pillamos po comadre

Durante una semana me senté al menos 30 minutos en Borgoño, la avenida principal, para asechar a mis compedales que pasaban por la ruta. El nivel de irresponsabilidad es bastante. Amiga date cuenta, tenemos mucho por hacer y actuar para lograr mejoras en nuestra convivencia vial, sobre todo porque nosotras no contamos con ciclovía y el flujo vehicular es bastante.

Seamos conscientes y abramos la boca para reconocer que también somos errantes e ignorantes. La buena noticia es que podemos mejorar nuestra actitud y provocar el cambio.

Amiga, yo te ayudo.

Me demoré 30 minutos en leer un pequeño artículo de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) que comparte las normativas para nosotras las ciclistas. Para hacerte la pega más fácil, resumí en una infografía los 5 elementos de seguridad que nos recomienda dicha institución.

Déjame saber si esto te ayudó, si crees que soy muy dramática o tengo expectativas muy altas.

Por mi parte, creo que podemos hacer un cambio poderoso por el bien de todos los que usamos esta ruta, en cualquier modo; deporte, transporte o recreación, mientras esperamos la ciclovía que promete estar lista para 2025. Partamos por nosotras, para nosotras.

Eso queso

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